En Woodmagik, nos encantan los retos, y este trabajo en Boadilla del Monte fue uno de esos proyectos en los que la experiencia y los materiales adecuados marcaron la diferencia. Nuestro cliente tenía una tarima de madera de jatoba que con el tiempo había adquirido un tono rojizo intenso. Quería algo más neutro, más castaño, pero sin cambiar la madera.
Por ello, optamos por un lijado y barnizado de tarima.
La jatoba es una madera preciosa, pero su color suele oscilar entre el rojizo y el marrón oscuro, lo que puede no encajar en todas las decoraciones. En este caso, la solución pasó por aplicar un tratamiento específico de Quide, diseñado para reducir esos tonos rojizos y darle un acabado más natural y cálido.
El proceso fue similar a cualquier trabajo de lijado y barnizado, pero con un paso extra clave:
Cuando el cliente vio su suelo terminado, nos dijo que no podía creer el cambio. La tarima seguía siendo la misma, pero el ambiente de la casa había cambiado por completo. Ahora, su salón tenía un suelo en un tono castaño suave que encajaba perfectamente con su decoración.
Este trabajo demuestra que, a veces, no hace falta sustituir un suelo de madera para conseguir el cambio que buscas. Con los productos adecuados y una buena técnica, es posible restaurar y transformar cualquier tarima para que luzca como nueva.
Si estás pensando en renovar tu suelo sin cambiarlo, en Woodmagik podemos ayudarte. Contacta con nosotros y descubre cómo podemos darle una segunda vida a tu tarima.

