El cliente solicitó cubrir el suelo exterior que rodea su piscina con una tarima de madera con el sistema de rastreles de aluminio. Originalmente, el suelo que se podía ver era de piedra y con la instalación de la nueva tarima, caminar sobre su superficie es más cómodo que nunca. La diferencia entre andar sobre piedra levemente pulidad y tablas de madera se nota una barbaridad. En especial si rodea una zona de piscina.
Al colocar el suelo de madera sobre rastreles se facilita la instalación sin dañar tanto el suelo que queda cubierto como las tablas de madera que se ubican encima. La mejor parte llega a la hora de unir las tablas de madera. No se usa en ningún momento herramientas y taladros que agujerean la madera. Con lo cual, es un trabajo limpio que usa el método del clic para ajustar por completo cada lámina.
Usar este método de instalación de tarimas de madera exterior es efectivo y rápido. Una elección de suelo de madera que reduce los costes y el tiempo de colocación. Evitando que los operarios tengan que venir varios días de más para terminar de colocarlo.
Además, al ser una zona exterior de jardín, elegir el suelo flotante con rastreles funciona muy bien con altas temperaturas.



